Primera División. ¿Cuáles son las razones por las que el fútbol profesional se inflaciona?

Los tiempos Politica
La situación económica por la que atraviesa el club San José no es un hecho aislado en el fútbol profesional boliviano, ya que en los últimos años instituciones de gran trayectoria deportiva dejaron la primera categoría en medio de conflictos económicos muy profundos como, por ejemplo, Universitario de Sucre, Sport Boys, La Paz FC, Ciclón de Tarija, entre otros. Si bien la crisis económica de San José es fruto de años de malas administraciones dirigenciales, la mayoría de los clubes nacionales presenta problemas económicos, debido a que sus ingresos son mucho menores que sus egresos.


La situación económica por la que atraviesa el club San José no es un hecho aislado en el fútbol profesional boliviano, ya que en los últimos años instituciones de gran trayectoria deportiva dejaron la primera categoría en medio de conflictos económicos muy profundos como, por ejemplo, Universitario de Sucre, Sport Boys, La Paz FC, Ciclón de Tarija, entre otros.



Si bien la crisis económica de San José es fruto de años de malas administraciones dirigenciales, la mayoría de los clubes nacionales presenta problemas económicos, debido a que sus ingresos son mucho menores que sus egresos.



El expresidente de la extinta Liga del Fútbol Profesional Boliviano Mauricio Méndez explica que en menos de una década al menos cuatro equipos tradicionales fueron “borrados del mapa” por problemas económicos.



Para Méndez existen varias causas para que muchos clubes hayan hipotecado su situación económica. Una de ellas es el incremento de clubes en la División Profesional, sin bases sostenibles.  



“Siguen aumentando los clubes en la profesional. Esto es peligroso, primero, porque el dinero obtenido por la TV la debes dividir ya no entre 12 clubes como antes, sino ahora entre 16. Además que los auspiciadores, que son pocos por la pandemia, también comienzan a diluirse por la cantidad de equipos”, asegura Méndez.



Señala que el aumento de clubes además de generar que la torta se reparta entre más comensales, provoca otro fenómeno que inflaciona el fútbol nacional.



“Lo más peligroso es que este crecimiento desmedido de clubes genera una hiperinflación del fútbol boliviano, que se produce fundamentalmente porque no hay muchos jugadores destacados en Bolivia”, asegura Méndez.



Indica que este incremento de clubes genera que los pocos jugadores de jerarquía que hay sean disputados por los equipos con mayor poder económico, lo que conlleva a que estos suban sus pretensiones salariales, incluso a más de 5 a 10 mil dólares.



“En el fútbol nacional no generamos 40 o 50 jugadores para llenar las plantillas de los nuevos clubes. Esto genera que se produzca una demanda por los más o menos buenos jugadores nacionales, lo que origina un crecimiento exponencial en sus salarios y comienzan a ganar más porque los clubes se los disputan”, explica Méndez.



Este fenómeno, además, provoca que los clubes, en su afán de retener a sus jugadores de buen nivel, hipotequen su economía, con sueldos que son conscientes que no podrán cubrir.



Para Méndez la situación se complica, porque las políticas para darle una solución a este problema, como podrían ser el fair play financiero o los topes salariales, deben generarse en las instancias que dirigen al fútbol profesional, que en este caso es la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).



“Pero ahora el fútbol  profesional es un invitado de piedra en la federación, porque no tiene ninguna representatividad, y hoy en día está más sometido que antes a una Asociación Nacional de Fútbol que en síntesis tiene una estructura más cooperativista”, señaló Méndez.



El tema del fair play financiero aún no es un tópico en la agenda de los clubes del fútbol nacional.



 



SÓLO PARCHES, NO SOLUCIONES



Hasta la fecha la dirigencia nacional no encontró soluciones a los problemas económicos del fútbol boliviano, a medida que aparecen los conflictos sólo tratan de poner parches.



“En el fútbol nacional siempre está primero el interés particular, antes que el interés colectivo, el interés presente que el futuro, ese siempre ha sido, es y siempre será el problema del balompié boliviano, mientras se siga actuando con la actual estructura continuaremos así”, dijo Méndez. Señaló que en su gestión en la Liga se propuso la creación de un canal deportivo que pudiera elevar el ingreso para los clubes por concepto de venta de derechos de TV.



“Nosotros propusimos esto que ahora es Tigo Sports. El resultado fue que cuatro clubes dijeron no. Nuestros derechos no se negocian, porque además ya le hemos vendido nuestros derechos a Sport TV Right para los próximos años, ya estamos comprometidos porque nos han dado una adelanto de plata”, dijo Méndez. Recalcó que se propuso la apertura de un canal de deportes, “porque sabíamos que el fútbol nacional valía más”.



 



EL FAIR PLAY FINANCIERO SE PLANTEÓ EN EL 2012



REDACCIóN CENTRAL



“En el 2013 se trabajó con Eduardo Soriano un proyecto para los clubes de la Liga y se les dice: ‘Vamos a acabar con el fútbol si no nos ordenamos’”, aseguró Méndez.



Para lograr el  fair play financiero en ese entonces se propuso que “cada presidente a principio de año junto con su directorio, debía presentar boletas de garantía por el valor total de dos planillas”.



Lo que se pretendía era que, por ejemplo, si el club Wilstermann señalaba que su planilla era de 50 mil dólares, tenía que presentar una boleta de garantía por 100 mil dólares, porque si no pagaban dos salarios se ejecutaban las boletas y se pagaba a los jugadores.



Pero estas garantías no eran con los clubes, sino con los que firmaban los contratos.



“Esta propuesta fue presentada como una manera de salir de esta grave crisis económica en la que estábamos.  Pero el resultado fue que 12 clubes votaron en contra del fair play financiero, ninguno a favor”.



Méndez lamenta que esta propuesta no fuera aceptada, porque de haberla puesto en acción hoy no se tendría los problemas que se hay.



Entre tanto, los topes salariales se diseñan con base en los ingresos del club del año precedente, que además da un porcentaje que podría incrementarse, pero que si no lo cumplen, el próximo año, se reduce.



Con estas dos medidas los clubes deberían regir sus presupuestos a sus ingresos y egresos, es decir, no gastar más de lo que van a recibir.