Más de mil millones de $us de ayuda para Afganistán

Los tiempos Politica
Casi doblaron las expectativas. La conferencia de donantes que auspició ayer la ONU consiguió comprometer 1.100 millones de dólares (930 millones de euros), frente a los 606 que había pedido su Secretario General para ayudar a los 14 millones de afganos que, según el Programa Mundial de Alimentos, están “al borde de la inanición”. El éxito da un respiro a una población temerosa que ve, en el restablecimiento de ciertas conexiones aéreas, una posible vía de huida del país.


Casi doblaron las expectativas. La conferencia de donantes que auspició ayer la ONU consiguió comprometer 1.100 millones de dólares (930 millones de euros), frente a los 606 que había pedido su Secretario General para ayudar a los 14 millones de afganos que, según el Programa Mundial de Alimentos, están “al borde de la inanición”.



El éxito da un respiro a una población temerosa que ve, en el restablecimiento de ciertas conexiones aéreas, una posible vía de huida del país.



Pakistán se ha convertido en el primer país en reintroducir sus rutas regulares con Kabul desde el fin de las evacuaciones, el 31 de agosto pasado. Aunque pequeño, este primer paso para recuperar la normalidad en el aeropuerto internacional de Kabul supone un soplo de esperanza para quienes no pudieron salir de esa nación entonces.



La comunidad internacional espera que los talibán cumplan con su promesa de dejar abandonar Afganistán a quienes así lo deseen, huyendo de la crisis humanitaria.



El tren de aterrizaje del vuelo 6429 de Pakistan International Airlines (PIA), procedente de Islamabad, tomó tierra a primera hora de la mañana de ayer. Operarios qataríes y turcos, a cargo de la torre de control y la terminal fruto de un acuerdo con los fundamentalistas, facilitaron la llegada a la capital afgana de su pequeño pasaje, formado mayormente por periodistas. Pocos minutos después, el mismo Boeing 777 despegó de vuelta con un grupo de empleados del Banco Mundial a bordo.



No es el primer vuelo cargado de civiles que ha aterrizado en Kabul en las últimas dos semanas. Varios países del Golfo Pérsico, entre ellos Qatar, enviaron ayuda humanitaria a Afganistán por su principal aeropuerto.



 



Crisis



Vajillas, electrodomésticos, televisores de hace décadas, antiguas máquinas de coser o alfombras se acumulan en los mercadillos callejeros de Kabul. Son las pertenencias de afganos desesperados por huir del país o, simplemente, por poder comer.



Desde la llegada al poder de los talibanes a mediados de agosto, las oportunidades de trabajo escasean y el dinero en efectivo también, por la prohibición de retirar más de 200 euros a la semana de las cuentas bancarias.



“No tenemos nada que comer, somos pobres y nos vemos obligados a vender estas cosas”, dice Mohamad Ehsan, que vive en uno de los asentamientos de Kabul y fue al bazar con dos mantas para vender.



El hombre afgano trabajaba como peón de construcción, pero ahora los proyectos inmobiliarios quedaron cancelados o suspendidos. “Había gente rica en Kabul, pero todos se han ido”, dijo a la AFP.



Él es uno de los muchos afganos que acuden a los mercados callejeros para vender sus posesiones prescindibles, cargándolas a sus espaldas o arrastrándolas en desvencijadas carretas.



 



Piden a Pakistán no reconocer a talibanes



El jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, pidió ayer a Pakistán que no reconozca al nuevo gobierno afgano hasta que los talibanes cumplan las expectativas de la comunidad internacional.



En su comparecencia ante el Congreso sobre la victoria de los talibanes en Afganistán, Blinken escuchó a legisladores de todos los partidos, quienes abogaban por una línea más dura con Pakistán.



“Tenemos que insistir en que todos los países, incluido Pakistán, cumplan las expectativas que la comunidad internacional tiene sobre lo que se exige a un gobierno dirigido por los talibanes, si quiere recibir algún tipo de legitimidad o apoyo”, señaló.