La economía del trabajo gana Premio Nobel 2021

Los tiempos Politica
Los trabajos de David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens, premiados ayer con el Nobel de Economía, se basan en experimentos naturales, un método innovador para la investigación empírica nacido en los años 1990. Los experimentos naturales son situaciones surgidas de la vida real que los economistas estudian y analizan para determinar relaciones de causa a efecto. Se acercan en parte a los ensayos clínicos que permiten a los investigadores evaluar la eficacia de nuevos medicamentos, separando de forma aleatoria a distintos grupos sometidos a pruebas.


Los trabajos de David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens, premiados ayer con el Nobel de Economía, se basan en experimentos naturales, un método innovador para la investigación empírica nacido en los años 1990.



Los experimentos naturales son situaciones surgidas de la vida real que los economistas estudian y analizan para determinar relaciones de causa a efecto.



Se acercan en parte a los ensayos clínicos que permiten a los investigadores evaluar la eficacia de nuevos medicamentos, separando de forma aleatoria a distintos grupos sometidos a pruebas.



“Imitamos un poco lo que podría hacerse en un laboratorio”, resume Julien Pinter, investigador de la universidad de Minho en Portugal y economista de BSI Economics.



Pero los experimentos naturales se distinguen de los ensayos terapéuticos pues, contrariamente a los científicos en los laboratorios, los economistas no controlan los parámetros del protocolo experimental. El campo de aplicación de estos estudios es amplio, como por ejemplo educación, mercado de trabajo e inmigración.



El canadiense David Card y su colega estadounidense Alan Krueger (fallecido en 2019) estudiaron, por ejemplo, la relación entre salario mínimo y empleo gracias a un experimento natural a principios de los años 1990.



Para ello, compararon la situación del mercado laboral en la zona fronteriza entre los estados de Nueva Jersey y de Pensilvania.



El salario mínimo había sido aumentado en el primero, mientras que se mantuvo igual en el segundo.



Al focalizarse en una zona geográfica homogénea, las investigaciones de Card y Krueger mostraron que la subida del salario mínimo no había generado un descenso del número de empleados.



Esta conclusión se oponía a la teoría dominante de la época, según la cual un aumento del salario mínimo destruía empleos.



Por su parte, Card estudió la relación entre inmigración y mercado de trabajo, basándose en un caso concreto: la instalación en Miami (1980) de decenas de miles de cubanos que el presidente Fidel Castro dejó salir del país.



Los trabajos del economista mostraron que esta ola de nuevos llegados no tuvo un impacto negativo en el empleo.



También colaborando con Alan Krueger, el israelo-estadounidense Joshua Angrist se interesó por su lado en el vínculo entre nivel de estudios y salario. Comparó el tiempo pasado en el sistema educativo por personas nacidas el mismo año en función de su mes de nacimiento.



Los nacidos a principios de año, que pudieron dejar la escuela un poco antes que los demás, habían realizado en promedio estudios más cortos que quienes nacieron en el último trimestre, y sus salarios eran más bajos.



Ello permitió a Angrist determinar que un alto nivel de educación conduce a mejores sueldos.



 



Exploran nuevos formatos digitales



Por segundo año consecutivo la ceremonia de entrega de los Premios Nobel se realizará sin la presencia de los galardonados debido a la pandemia, la cual ha obligado a la Fundación Nobel a explorar nuevos formatos digitales para hacer llegar las celebraciones a un público global.



Con la concesión ayer de Nobel de Economía a David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens se cierra la ronda de anuncios de estos premios, que tendrán su próxima gran cita con el público el 10 de diciembre, cuando tradicionalmente se entregan en Estocolmo todos los galardones, excepto el de Paz que se da en Oslo.



Los nuevos nobel tampoco participarán este año en las celebraciones, que duran una semana y en la que visitan la capital sueca para protagonizar muchos actos.