La OEA halló manipulación dolosa en elecciones 2019; pericia lo niega

Los tiempos Politica
A raíz de la pericia encargada por la Fiscalía sobre el caso “fraude electoral”, el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) vuelve a resurgir, porque concluyó que “hubo manipulación dolosa” e “irregularidades graves”, que imposibilitan validar los resultados. El informe final de la auditoría de las elecciones del 20 de octubre de 2019 en Bolivia se presentó el 4 de diciembre. Abarcó dos fases: la alteración de actas y la falsificación de firmas, y el redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores no previstos.


A raíz de la pericia encargada por la Fiscalía sobre el caso “fraude electoral”, el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) vuelve a resurgir, porque concluyó que “hubo manipulación dolosa” e “irregularidades graves”, que imposibilitan validar los resultados.



El informe final de la auditoría de las elecciones del 20 de octubre de 2019 en Bolivia se presentó el 4 de diciembre. Abarcó dos fases: la alteración de actas y la falsificación de firmas, y el redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores no previstos.



La pericia solicitada al Grupo de Investigación Deep Tech Lab de Bisite, de la Fundación General de la Universidad de Salamanca, se presentó el pasado 27 de julio.



Consideró cinco puntos: el TREP y cómputo, los servidores no previstos (B01 y B020), análisis de integridad, inconsistencia e infraestructura.



Informe de la OEA



El jefe de la misión de la OEA, Manuel González, alertó de las irregularidades en los comicios el 20 de octubre al pedir una explicación al Tribunal Supremo Electoral por la interrupción del TREP o conteo y la transmisión de resultados del cómputo.



Ante la crisis política que se vivía, se agilizó el informe preliminar, el 10 de noviembre, que concluyó que el equipo de auditores no podía certificar la integridad de los resultados, que le daban la victoria a Evo Morales (MAS) para un cuarto mandato consecutivo.



En su informe final, el 5 de diciembre, la OEA presentó cinco hallazgos: el sistema de transmisión de datos y del cómputo estaban viciados, existió un patrón de adulteración de actas, falta de seguridad de la cadena de custodia, las últimas actas ingresadas tienen varias observaciones y la tendencia mostrada en el último 5 por ciento es altamente improbable.



La auditoría concluyó: “Las manipulaciones e irregularidades señaladas no permiten tener certeza sobre el margen de victoria del candidato Evo Morales sobre Carlos Mesa”.



El tercer punto del informe cuestiona a la empresa Neotec, que suministró el servicio, porque “mintió” sobre el servido B01, que registró actividad incluso mientras el TREP se apagó.



Pericia de la Fiscalía



La pericia presentada por el fiscal general, Juan Lanchipa, para cerrar el caso “fraude electoral” se centró en el manejo informático.



Determina que la inclusión no autorizada del servidor B01 es un “acto negligente” de Neotec, pero no se considera un intento de manipulación. Asegura que no se hallaron registros de uso indebido del B01 que hubieran incidido en el TREP o el cómputo oficial.



La pericia concluyó “que se produjeron negligencias por parte de Neotec encargada del sistema TREP; sin embargo, no se ha demostrado la inexistencia de manipulación dolosa”.



Los diferentes servidores del TREP y del cómputo oficial recibieron tráfico legítimo y no se demostró que incidieran en el resultado.



 



CONCLUSIONES SOBRE LOS SERVIDORES



El informe de la OEA establece que se desvió el flujo del TREP intencionalmente a los servidores B01 y B020. Además, se modificó el IP de 350 computadoras del Sereci para redireccionar el flujo al B020.



En cambio, la pericia de Grupo de Investigación Deep Tech Lab de Bisite determina que el uso de los servidores B01 y B020 “no previstos fue una negligencia; sin embargo, el flujo de datos y las comunicaciones del resto de los servidores se ajustó a lo previsto”.



La pericia de la Fiscalía fue contratada por 216 mil bolivianos y sus resultados dieron lugar a que el caso de “fraude electoral” se cierre aunque hay impugnaciones en curso.