Juegos Olímpicos. Bolivia inicia la renovación rumbo a París 2024 sin un proyecto claro

Los tiempos Politica
A menos de tres años para los Juegos Olímpicos París 2024, Bolivia aún no tiene un proyecto o plan claro para llegar con una mayor presencia, sobre todo teniendo en cuenta que existirá una renovación entre los candidatos para llegar al evento multidisciplinario más importante a nivel mundial. A diferencia de otros ciclos olímpicos, éste será sólo de tres años, por lo tanto, los atletas tendrán menos tiempo para prepararse y competir por un cupo rumbo a París 2024, que se realizará entre el 26 de julio y el 11 de agosto.


A menos de tres años para los Juegos Olímpicos París 2024, Bolivia aún no tiene un proyecto o plan claro para llegar con una mayor presencia, sobre todo teniendo en cuenta que existirá una renovación entre los candidatos para llegar al evento multidisciplinario más importante a nivel mundial.



A diferencia de otros ciclos olímpicos, éste será sólo de tres años, por lo tanto, los atletas tendrán menos tiempo para prepararse y competir por un cupo rumbo a París 2024, que se realizará entre el 26 de julio y el 11 de agosto.



El atletismo y la natación son las disciplinas que tendrán presencia segura en París y aunque los cupos por universalidad estarán disponibles, la idea de la dirigencia nacional es llegar con un mayor número.



En atletismo, la mayor participación que Bolivia tuvo en unos Juegos fue en Río 2016 con seis atletas, todos ellos clasificados por marca mínima. Rumbo a París, quieren superar esa participación, teniendo en cuenta que a Tokio sólo fueron dos y sólo una fue por ranking.



Si bien Bolivia tiene un gran potencial, sin un apoyo adecuado y sostenido, es seguro que el panorama no cambiará mucho.



Rumbo a París, la marchista Ángela Castro, que espera clasificarse a sus terceros Juegos Olímpicos, tendrá que cambiar de prueba, ya que éstas serán 10 km y 35 km; ya no 20 km y 50 km.



Según el presidente de la Federación Atlética de Bolivia (FAB), Marco Luque, Castro analiza competir en los 35 km.



La marcha nacional tiene hoy en día jóvenes talentos como Inés Huallpa, Stephanie Chávez y Kevin Arratia, quienes estuvieron en el Mundial de Atletismo U20 con marca mínima. Además que Huallpa ya se subió a un podio Sudamericano U20 (bronce).



En las pruebas de velocidad, Bruno Rojas, que fue a Londres 2012 y Tokio 2020, ya anunció su retirada. El cochabambino Sebasttian Vargas es quien se perfila para reemplazarlo.



En las pruebas de fondo, Vidal Basco buscará su clasificación en los 5 mil o 10 mil metros planos. En esta especialidad, Bolivia tiene un talento que podría incluso superar a Basco. Se trata de David Ninavia, quien ya conquistó un título sudamericano U20 en los 5 mil mp y un tercer lugar en los 3 mil.



Para clasificar en el nuevo sistema de World Athletics, en el que una marca mínima —incluso “A”— no garantiza presencia en los Juegos Olímpicos, la mejor vía de llegar a los JJOO es a través del ranking mundial, pero para lograrlo se debe sumar puntos en los eventos internacionales, por lo tanto, es necesario un gran presupuesto económico.



Otra disciplina que podría ingresar en una renovación es la natación.



Karen Tórrez, que es la mejor nadadora actual del país, aún no definió si dejará la competencia de alto rendimiento después de representar a Bolivia en Londres 2012, Río 2016 y Tokio 2020, pero sí señaló que analizará si buscará o no su clasificación a París.



Mientras Tórrez analiza el futuro de su carrera deportiva, la Federación Boliviana de Natación (Febona) empezó a trabajar con algunos proyectos para promocionar a los jóvenes nadadores que tiene el país.



Entre ellos se encuentran los nadadores que buscan ir a los Juegos Panamericanos Junior en Cali, como Esteban Núñez del Prado, Gabriel Yáñez, Adriana Giles y Valentina Aloisio.



A este grupo también se suma la presencia de Gabriel Castillo, quien ya compitió en los Juegos Olímpicos de Tokio. Su objetivo es llegar a París por marca mínima y empezó a soñar con ingresar a una semifinal.



Pedro Cervantes, presidente de la Febona, explicó que se iniciaron las gestiones para lograr algunos apoyos económicos con becas para que nadadores, como Núñez del Prado, pueda ir a entrenar a Estados Unidos, donde ya trabaja Aloisio, ya que estudió en el país norteamericano.



Otra disciplina que tiene grandes posibilidades de llegar a París 2024 es el vóley de playa, con la dupla cochabambina conformada por Isabel Chacón y María José Galindo, quienes están clasificadas al Mundial de la disciplina a desarrollarse en Tailandia, tanto para la categoría U19 como U21.



Una promesa que empieza a ser realidad en el ciclismo nacional es la cochabambina Abigail Sarabia, quien es bicampeona Panamericana Juvenil de Ruta y subcampeona Panamericana categoría U23 y también tiene su cupo garantizado para ir a los Juegos Panamericanos Junior de Cali.



Si Sarabia tuviera una bicicleta de última generación y la asistencia técnica necesaria, podría pelear de igual a igual y mejorar su rendimiento a nivel internacional.



 



SIN EL ESTADO NO SE PODRÁ AVANZAR



Sin apoyo del Estado, en combinación con la empresa privada y el Comité Olímpico Boliviano (COB), será imposible que los atletas tengan la oportunidad para lograr una clasificación a París 2024.



Un claro ejemplo de que los deportistas nacionales con apoyo sostenido pueden conseguir buenos resultados es la primera versión de los Tunkas, en la que, de manera conjunta, el Estado y la empresa privada, con CBN y BoA, posibilitaron que 10 atletas compitan a nivel internacional, sin preocuparse de nada más que entrenar, con la cobertura de pasajes, estadía, el pago para su entrenadores, material deportivo y otros.



En la actualidad, el programa de los Tunkas no cubre todas estas necesidades de los deportistas, y tampoco lo hará el nuevo programa estatal Prodecom.



El COB tendrá la posibilidad de otorgar las becas de Solidaridad Olímpica, pero no podrá abarcar a un número grande de atletas.



Por este motivo es que el COB busca lograr una asignación presupuestaria del Estado al deporte de alto rendimiento a través de un proyecto de ley.