Henry promete diálogo sincero con la oposición

Los tiempos Politica
Haití estrenó ayer un nuevo Gobierno, 13 días después del asesinato del presidente Jovenel Moise, con la promesa de tender la mano a la oposición para buscar una salida a la profunda crisis en la que se haya inmerso el país. Ariel Henry, un respetado neurocirujano, asumió ayer de forma oficial el cargo de primer ministro, desde el que controlará todos los resortes del poder en Haití, dado que no hay planes para designar un jefe de Estado provisional y tampoco tendrá el contrapeso de un Parlamento, puesto que está clausurado desde enero de 2020.


Haití estrenó ayer un nuevo Gobierno, 13 días después del asesinato del presidente Jovenel Moise, con la promesa de tender la mano a la oposición para buscar una salida a la profunda crisis en la que se haya inmerso el país.



Ariel Henry, un respetado neurocirujano, asumió ayer de forma oficial el cargo de primer ministro, desde el que controlará todos los resortes del poder en Haití, dado que no hay planes para designar un jefe de Estado provisional y tampoco tendrá el contrapeso de un Parlamento, puesto que está clausurado desde enero de 2020.



En el discurso durante su acto de investidura, Henry prometió que va a mantener encuentros con “las fuerzas vivas” de la nación para buscar “un acuerdo inclusivo”.



El nuevo primer ministro fue nombrado para el cargo por Moise mediante un decreto firmado el pasado 5 de julio, pero el magnicidio, ocurrido dos días después, frustró su investidura y dejó el Gobierno en manos de su antecesor, Claude Joseph, abriendo un inédito pulso por el poder.



Esa disputa entre ambos primeros ministros se solucionó el lunes, cuando Joseph anunció su renuncia al cargo, apenas dos días después de que Naciones Unidas y potencias extranjeras como Estados Unidos y Francia tomaran partido y dieran su apoyo explícito al hombre elegido por Moise.